Pasar al contenido principal
Trabajo y salud

La significación del trabajo para el bienestar personal

El trabajo ha jugado un papel decisivo en la humanización de las personas, sin él no solo resultaría inconcebible la civilización; sino, menos aún, la conformación de la identidad de las personas y el logro de su bienestar.
El trabajo contribuye al bienestar humano. Foto tomada de: Cubahora.cu

Decía Federico Engels, en tiempos tan distantes como el año 1876, que “el trabajo es condición básica y fundamental de la vida humana, (…) en grado tal que ha creado al propio hombre” (Engels, 1896). No se equivocaba el filósofo, filogenéticamente el trabajo es parte consustancial de la existencia humana y de que el hombre haya llegado a ser el sofisticado homo sapiens que es hoy.

Más allá de lo dicho, la actividad laboral adquiere no solo significado social, sino también un profundo impacto en la vida, la subjetividad y el bienestar de cada persona concreta. Según Stanley S. Brodsky, las avenidas laborales en que se sustenta dicho impacto y que conducen al bienestar pasan por:

  • Encontrar un trabajo interesante y gratificante.
  • Sentirse seguro en el empleo.
  • Acceder a compañeros amistosos y respetuosos.
  • Percibir confianza y apoyo en el trabajo.
  • Disfrutar de participación en la toma de decisiones, y la puesta en práctica de las propias habilidades.
  • Haber hecho una elección ocupacional que “fije” con las características personales.

Y es que el trabajo no solo sirve de ideal y natural fuente de sustento, es también invaluable espacio de realización personal, de socialización y, sobre todo, de sensación de valía personal y fortalecimiento de la identidad, cuando gratifica necesidades humanas como las referidas.

Y aunque en la historia de la especie humana, la concepción del trabajo como fuente de placer, realización y satisfacción es para algunos haraganes una cuestionable actitud, lo cierto es que sentirse bien y seguro en el lugar de trabajo es un objetivo esencial para la mayoría de las personas en la sociedad.

SIGNIFICADO PERSONAL DEL TRABAJO

Para la mayoría de los seres humanos el trabajo es parte importante de la existencia; cuando el trabajo va bien y da respuesta a necesidades fundamentales de las personas, estas se sienten mejor consigo mismas y en sus relaciones con los demás. Sin embargo, cuando el trabajo no recompensa y/o es frustrante, la sensación de insatisfacción se propaga a muchas otras áreas de las vidas de las personas, incluyendo el bienestar emocional y la tasación del valor personal.

El trabajo no tiene similar significado para todos; cuando deviene experiencia insípida, desagradable o temida, las personas pueden apelar a nocivos mecanismos de evasión como el cigarro y el alcohol, o tener actitudes negligentes por falta de implicación, que complican más aún la situación y lo conducen a estados de práctica alienación.

Afortunadamente, muchas personas sí encuentran en la actividad laboral una empresa gratificante, que define sus vidas en forma positiva y placentera, lo que las hace precipitarse al trabajo por la mañana, permanecer voluntariamente hasta tarde en el mismo, y continuar entusiasmados cuando culminan una tarea con éxito, aun cuando les haya consumido una elevada cuota de energía. Incluso en sus momentos de desocupación, tales personas suelen pensar en los aspectos estimulantes de su labor.

El trabajo, según Frese y otros autores, brinda significado a la vida de varias maneras, pero destaca las siguientes cuatro por considerarlas las más habituales:

  • Necesidades vitales. El trabajo permite a la persona el logro de un estándar de vida, básicamente mediante la compensación financiera, con lo que puede cubrir sus necesidades materiales, dar sostén objetivo a las espirituales y lograr determinada calidad de vida y bienestar. Por lo general, si el trabajo no logra desempeñar esta función, las personas se alienan del mismo y reducen la productividad hasta su mínima expresión.
  • Necesidades interpersonales. La proximidad física entre las personas, sobre todo aquella que supone cierto grado de intimidad durante la realización de determinadas actividades y durante varias horas al día, facilita el establecimiento de sólidas relaciones interpersonales entre las mismas; muy buenas amistades suelen emerger de dicha cercanía cotidiana, y el trabajo suele reunir estas condiciones.

Bajo tales circunstancias se gratifican ampliamente no solo necesidades de apoyo y reconocimiento, sino también necesidades de corte altruista al brindar atenciones y asistencia legítima a otros.

  • Llenar el día. Para sentirse valiosas, las personas necesitan sentir que están haciendo algo útil, sin embargo, el ocio derivado del “no hacer nada”, cuando deviene persistente, las hace sentir como inservibles o sin importancia; añádasele a ello que cuando se tienen importantes problemas o preocupaciones existenciales, y la persona permanece en constante pasividad, el pensar invariablemente en los mismos temas puede servir para comprometer la salud psíquica y el bienestar.

Por el contrario, el trabajo llena el día, promoviendo la sensación de tiempo apropiadamente utilizado y no malgastado, así como suministrando un orden y estructura temporal a la existencia. No por gusto George Bernard Shaw afirmaba que “día feriado perpetuo es una buena definición de trabajo del infierno”.

  • Identidad y expresión. El trabajo suministra prestigio y estatus, al tiempo que brinda a la persona la oportunidad de expresarse a sí misma, de manera auténtica y creativa en aras de demostrar su valía. Muchas personas se identifican por lo que ellos hacen en sus vidas cotidianas, particularmente en su entorno laboral.

Lo cierto es que, como afirman Levitan y Jonson, el trabajo es “(...) el esfuerzo fundamental que define la vida”. En otras palabras, en gran medida la óptima realización laboral deviene un potente nutriente del bienestar y la realización de las personas, pero, sobre todo, de la identidad, aquella sensación de SER más allá de la del TENER, plasmada especialmente en una óptima autoestima que fomenta el bienestar de la persona cuando esta llega a estar satisfecha y en paz consigo misma.

NOTAS
“Nohacernadismo” es un irónico neologismo que se utiliza para caracterizar esta situación.
BIBLIOGRAFÍA
  • Brodsky, Stanley L. (1988) The Psychology of Adjustment and Wellbeing. Holt, Rinehart & Winston
  • Engels, F. (1896) El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. Neue Zeit, EN Marx, C. y Engels, F. Obras Escogidas, Tomo II, Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, página 77
  • Frese, M. (1982) Occupational Socialization and psychological development. An underemphasized perspective. Journal of Occupational Psychology, 5, 209-224.
  • Walther, Erik K. (1987) El papel del trabajo en el proceso de hominización. México, D.F.: Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Comentarios

Muy bueno su artículo Doctor,

Imagen de williams

Muy bueno su artículo Doctor, necesito que me diga si es posible escribirle un correo.

Excelente revista y muy buen

Imagen de Cecilia

Excelente revista y muy buen artículo. Esperamos que muchos colegas y población en general la lean. Este tipo de publicaciones con lenguaje sencillo para abordar temáticas de la calidad de vida, las personas las agradecen mucho. Les deseo larga vida a Salud Vida. Un abrazo, Cecilia.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Normas:
  • Los comentarios de los lectores no representan las opiniones y criterios de Salud Vida.
  • Salud Vida no publicará aquellos comentarios o interrogantes que estén fuera de tema, tengan faltas ortográficas, utilicen términos groseros, violentos, racistas, homófobos, xenófobos, contengan ofensas, sean contrarios a los principios de la revista y las leyes cubanas.
CAPTCHA
Esta pregunta se hace para comprobar que es usted una persona real e impedir el envío automatizado de mensajes basura.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres que aparecen en la imagen